miércoles, 13 de enero de 2010

Periquitos

El periquito.
(Melopsittacus undulatus)

Descripción: su tamaño es de unos 19 centímetros. Las variedades de color que presenta este pájaros creo que son de las más amplias que he visto (esta es una de las cosas que me impulsó a criarlo). Exceptuando el rojo y el negro, el periquito posee el resto de colores, azul, amarillo, verde, gris, malva, blanco y combinaciones de todos estos colores se pueden encontrar en un solo pájaro. La diferencia sexual es clara en los pájaros adultos. Los machos poseen la cera (que es la parte en la que están situados los orificios nasales, encima del pico) de color azul o violeta. Las hembras por contra la tienen marrón blanquecina. Cuanto más color tenga la cera, mayor será el celo de los pájaros.

En los jóvenes el color de la cera es blanco-grisáceo (a las hembras adultas que no tienen celo también se les torna blanco a veces) y puede darnos alguna que otra sorpresa, pues hay pájaros que toman un color violeta en la cera a los 4 meses para luego en pocos días sacar un intenso marrón oscuro y advertirnos de que son hembras (y viceversa, aunque a mi el que más me ha pasado es el del ave que parece macho y luego es hembra). Un dato a tener en cuenta es que en ciertas mutaciones de color la cera no se colorea lo suficiente como para determinar con exactitud el sexo.



Alimentación: los periquitos se alimentan de mijo, alpiste, avena, cañamón (muy poco, ya que encela demasiado a las hembras y esto no es bueno, además contiene mucha grasa que puede perjudicar a la hora de la puesta). También hay que proporcionarles lechuga, acelga, espinaca, uvas, trébol, gramíneas, manzana, pera, etc. Para que coman frutas como la naranja habrá que ser pacientes si no los tenemos acostumbrados, porque tardarán en comerlo. Si se tiene a todos los periquitos en la misma pajarera los jóvenes aprenderán de los adultos casi todo, debido a que son unos imitadores incansables.

También hay que ponerles a su disposición arena y calcio, éste último es muy importante durante la época de reproducción.

Emplazamiento: se encontrarán más a gusto en una pajarera. Diré lo mismo que para el resto de los psitácidos que tengo: únicamente se introducirán en una pajarera con plantas si las plantas ya son grandes y están bien arraigadas y si la pajarera es grande. De lo contrario nos encontraremos con algunas desilusiones porque los periquitos roen todo lo que está a su alcance. También es conveniente ponerle agua para el baño cuando hace calor, aunque prefieren una pequeña ducha. Esto se puede hacer con un aparato de sulfatar en el que se introducirá el agua para después mojar a los pájaros (hay que asegurarse de que el sulfatador no tiene ningún producto tóxico. Para ello utilizaremos uno solamente para los pájaros). Para bañar a los pájaros también se puede usar un adaptador de manguera.

Comportamiento: es un ave muy sociable para con sus congéneres, en especial los machos. Las hembras son también sociables si no están en época de reproducción. Hay que tener cuidado si se instalan en una pajarera con otros pájaros exóticos pequeños, ya que los periquitos tienden a atacarles si no hay suficiente espacio, en especial las hembras, que son muy agresivas durante el período de cría. Aún teniendo mucho espacio, yo no recomiendo tenerlos junto a pequeños exóticos (del tipo de los picos de coral y aves de esta talla, aves del tamaño de un tejedor o un gorrión de Java no suelen tener problemas pare defenderse de las posibles agresiones).



Cría: el periquito cría durante todo el año, aunque mucho mejor en primavera, porque tienen más horas de luz y empieza a hacer más calor. Para criar a este pequeño psitácido se pondrán a su disposición nidales con unas medidas mínimas de 20 x 10 cm. de base y 15 cm. de altura de desarrollo horizontal. Crían tanto en nidos en posición horizontal como en nidos en posición vertical, para éstos últimos las medidas mínimas serán de 15 x 15 cm. de base y 20 cm. de altura con una percha en el interior del nidal para que los pájaros puedan entrar y salir sin dificultad. Los nidales se pondrán lo más separados los unos de los otros y se colocarán doble número de nidales que de parejas de periquitos tengamos. La necesidad de separar los nidales viene a que las hembras se comportan de manera muy agresiva durante la época de reproducción.

No se debe introducir nada en el interior de los nidos, ya que los periquitos son pájaros que no introducen ningún material en el nido mas que algunas plumas. Hay quien recomienda echar serrín, pero yo he probado a metérselo en los nidales y lo único que hacía era retrasar más la cría, ya que las hembras se empeñan en sacar todo el serrín antes de hacer la puesta. Dicha puesta consta de 3 a 7 huevos (a veces hasta 11) que la hembra pone en días alternos. Incuba la hembra sola (empieza a incubar cuando ha puesto el tercer huevo más o menos), aunque el macho se puede introducir en el nido muchas veces. Los polluelos nacen a los 18 días de incubación y abandonan el nidal a las 5-6 semanas. Son completamente independientes a las dos semanas de haber abandonado el nido y el color negro del pico se les quita unas semanas después.

Me ha pasado en varias ocasiones que había dos hembras que formaban una especie de "alianza" y se metían las dos en el mismo nido para criar. Recomiendo que en casos así os deshagáis de una de las hembras (la que veáis que es la peor ponedora) o que la pongáis en una jaula aparte con un macho. Por mi experiencia os digo que si las dejáis a las dos en el mismo nido al final no sacarán nada, ya que al moverse alguna de ellas rompen los huevos con mucha facilidad.

Hay veces que los hijos de la primera generación ayudan a los padres a sacar adelante la segunda nidada. En este caso, las hijas pueden hacer una puesta conjunta con la madre y no habrá ningún problema, pues la madre lo permitirá e incubarán las dos juntas. En este caso es extraño que rompan algún huevo.

Las hembras que mejor crían son las de ciertos colores. Las mejores son las verdes, después las amarillas, las grises y las azules, aunque siempre hay excepciones. Las violetas y las blancas son las que peor crían. Por norma general, cuanto mayor sea el grado de mutación de color y más difiera del color ancestral, más difícil será criar con el ave, pues serán más débiles y menos prolíficos (esto ocurre en los periquitos y en cualquier otro animal).

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